nuestros productos

Lazana Afinado

Queso de pasta blanda de vaca afinado con corteza natural lavada, presentado en piezas de aproximadamente 300 gramos, elaborado mediante moldeo manual y con 30 días de maduración.
Se produce de manera artesanal desde el año 2010.

Geo

Queso de leche cruda de vaca con corteza natural lavada, presentado en piezas de aproximadamente 900 gramos, elaborado mediante moldeo manual y con 60 días de maduración.
Se produce de manera artesanal desde el año 2012.

Origen

Queso de leche cruda de vaca con corteza natural lavada, elaborado mediante moldeo manual y presentado en piezas de aproximadamente 5 kilogramos. Requiere 90 días de maduración.
Se produce de manera artesanal desde el año 2016.

Cómo disfrutarlos

Nuestros quesos invitan a explorar combinaciones que realzan su carácter cremoso y sus matices lácticos. Sobre panes y galletas suaves lucen en todo su esplendor, y acompañan con elegancia cualquier ensalada. 

En tabla, combinan a la perfección con frutos secos ligeramente tostados —almendras, avellanas, pistachos— y frutas desecadas de toque ácido como albaricoque, melocotón, pasas o frutas del bosque, que equilibran su untuosidad. 

En cocina, se prestan muy bien para gratinados, donde su fusión potencia el sabor del plato.

Para el maridaje, cuando el queso es joven, los vinos blancos frescos y afrutados —Gewürztraminer, Riesling— son su compañero ideal. Con algo más de maduración, un blanco fermentado en barrica —Chardonnay, Sauvignon Blanc— añade complejidad y redondea la experiencia.

Como mantenerlos en su punto perfecto

Conservar en frío

Mantén los productos en el frigorífico, siempre envueltos, para evitar que la corteza se seque.

Sacarlos antes de consumir

Retíralos del frío 2–3 horas antes de servir, para que alcancen la temperatura ideal.

Permitir que respiren

Quita el envoltorio protector antes de consumir para que se oxigenen y desarrollen todo su aroma.

Si quieres que evolucionen

Déjalos a temperatura ambiente, envueltos, para permitir que sigan madurando.

Son productos vivos

El frío ralentiza su evolución, pero al sentir la temperatura ambiente potencian su sabor y cremosidad.

Un pequeño secreto

Prueba a “olvidarlos” un rato en la cocina, siempre en su envase original. Verás cómo siguen vivos y evolucionan.